Universidad Autónoma de Chiapas
Facultad Maya de Estudios Agropecuarios
Licenciatura en Seguridad Alimentaria
Diagnóstico socioeconómico y ambiental para la seguridad alimentaria.
Asesor: Lic. Cecilia Galdámez Pozo
Alumno: Miguel Angel Sánchez Gómez.
Subunidad 4. Actividad de aprendizaje 1. "La realidad de las familias"
El módulo titulado “Diagnóstico socioeconómico y ambiental para la seguridad alimentaria” es fundamental para el inicio del curso de esta licenciatura en su modalidad a distancia, entendiendo que para problematizar, analizar y generar el planteamiento de estrategias para atender los ejes de atención establecidos es menester el conocimiento de las características sociales, culturales, económicos y medioambientales.
Facultad Maya de Estudios Agropecuarios
Licenciatura en Seguridad Alimentaria
Diagnóstico socioeconómico y ambiental para la seguridad alimentaria.
Asesor: Lic. Cecilia Galdámez Pozo
Alumno: Miguel Angel Sánchez Gómez.
Subunidad 4. Actividad de aprendizaje 1. "La realidad de las familias"
El módulo titulado “Diagnóstico socioeconómico y ambiental para la seguridad alimentaria” es fundamental para el inicio del curso de esta licenciatura en su modalidad a distancia, entendiendo que para problematizar, analizar y generar el planteamiento de estrategias para atender los ejes de atención establecidos es menester el conocimiento de las características sociales, culturales, económicos y medioambientales.
En este proyecto se
realizó el estudio de 4 familias, residentes en la Ciudad de San Cristóbal de
Las Casas Chiapas, la cual es una localidad ubicada en la Región socioeconómica
V Altos Tsotsil-Tseltal, ciudad de características urbanas, bordeado por
localidades predominantemente rurales.
La metodología aplicada
en el proyecto fue a través de observación participativa, y realizar entrevista
dirigida a jefes de familia.
Podemos clasificar a
las familias según INEGI 1998, todas ellas de tipo Nuclear, ya que en todas
ellas se observa un “Jefe de familia”, conyugue con o sin hijos, “Jefe de
familia” e hijos.
Familia
Nuclear, según INEGI 1998.
|
Jefes
de Familia
|
Ciclo
vital, Etapa Según Huerta
|
|
Familia
1:
|
Madre
y Padre
|
3
Hijos (Masculino de 39 años, femenino de 33 años, masculino de 33 años)
|
Final: Conyugues
nuevamente solos hasta el final de la actividad laboral de las parejas por
jubilación o retiro.
|
Familia
2:
|
Madre
y Padre (35 años y 39 años respectivamente)
|
2
Hijos (Masculino de 19 años, femenino de 17 años)
|
Dispersión: inicia con la
salida del primer hijo y termina con la separación del último de los hijos.
|
Familia
3:
|
Madre
de 34 años.
|
1
Hijo femenino de 13 años.
|
Etapa
procreativa, en consolidación y apertura: iniciada con la socialización
secundaria.
|
Familia
4:
|
Femenino
de 26 años y masculino de 32 años.
|
Sin
hijos
|
Constitutiva desde el
noviazgo hasta el nacimiento del primer hijo.
|
Familia 1: Conyugues
Femenino 60 años y masculino de 57 años, con hijos adultos (masculino de 39
años, femenino de 33 años, masculino de 32 años, todos con vivienda aparte y
familia propia). Con estudios de Bachillerato y Doctorado propiamente, y
salarios fijos.
Familia 2: Conyugues
Femenino de 34 años, Masculino de 39 años, Hijo 1: masculino de 19 años, Hijo
2: femenino de 17 años. Esposa con empleo de cocinera, estudios de secundaria,
Esposo electricista, con estudios de secundaria; ambos sin salario fijo. Hijo
1: Estudiante de Licenciatura con apoyo económico de sus padres. Hijo 2:
Estudiante de Bachillerato con apoyo económico de sus padres.
Familia 3: Familia
monoparental, compuesta por madre e hija. Madre de 33 años con Estudios de
Doctorado e ingreso económico fijo, Hija de 13 años, estudiante de segundo año
de secundaria.
Familia 4: Conyugues:
Femenino de 25 años y masculino de 32 años, ambos con estudios de Licenciatura,
con ingresos fijos.
Las cuatro familias
poseen vivienda propia de características urbanas con servicios de agua
potable, drenaje, energía eléctrica, servicio de Telecomunicaciones (telefonía
celular, internet); además las cuatro familias poseen electrodomésticos como
lavadora, estufa de gas, refrijeradores. Ninguna de ellas tiene o utiliza horno
de microondas.
Las cuatro familias
utilizan mercados locales para acceder a sus alimentos, así como supermercados
y tiendas de abarrotes o de cadenas comerciales.
Las cuatro familias
poseen ingresos económicos que les permite acceder a la canasta básica de
alimentos.
El estado nutricional
de cada uno de los integrantes es el siguiente:
Integrante
|
Sexo
(Masculino-Femenino)
|
Edad (años y meses)
|
Peso (kg)
|
Talla (m)
|
IMC (Kgm2)
|
|
Abuelo
|
M
|
56
|
72
|
1.60
|
28.1
|
Sobrepeso
|
Abuela
|
F
|
60
|
48
|
1.48
|
21.9
|
Normal
|
Hijo
|
M
|
39
|
80
|
1.70
|
27.6
|
Sobrepeso
|
Nuera
|
F
|
34
|
100
|
1.64
|
37.1
|
Obesidad II
|
Nieto 1
|
M
|
19
|
70
|
1.72
|
23.6
|
Normal
|
Nieta 1
|
F
|
17
|
58
|
1.60
|
22.6
|
Normal
|
Hija 2
|
F
|
34
|
56
|
1.56
|
23
|
Normal
|
Nieta 2
|
F
|
13
|
44
|
1.56
|
18
|
Normal
|
Hijo 2
|
M
|
32
|
62
|
1.63
|
23.3
|
Normal
|
Nuera 2
|
F
|
26
|
51
|
1.63
|
19.1
|
Normal
|
Podemos identificar a
tres adolescentes: 2 de ellos femeninos con Indice de masa corporal dentro de
rangos de normalidad y 1 masculino con IMC normal.
Así también podemos
realizar un grupo pobalcional etáreo de 26 a 39 años, integrado por 3 femeninos
(2 con IMC normal y 1 con obesidad); 2 masculinos (1 de ellos con IMC normal y
1 con Sobrepeso.
Y por último podemos
clasificar un grupo de 40 años y más constituido por 1 masculino con sobrepeso
y 1 femenino con IMC normal.
A modo de conclusión
podemos afirmar que actualmente estas cuatro familias poseen disponibilidad,
acceso a alimentos suficientes que garanticen su seguridad alimentaria, sin embargo
con todo esto el 30% de la población estudiada tiene un IMC de mal nutrición
20% con sobrepeso y 10% con obesidad.
También
podemos observar que el 28.5% de los jefes de familia no poseen un empleo
formal, con un salario fijo, lo cual forma parte de una amenaza para garantizar
la seguridad alimentaria.
De
las cuatro familias estudiadas únicamente el 50% desarrolla cultivo de
hortalizas traspatio de pequeña escala.
El
medio urbanizado en el cual habitan se enfrenta a la problemática global de
calentamiento global, por lo cual las políticas de desarrollo en el ámbito económico
y productivo tendrán que ir acompañadas por la sustentabilidad.
Universidad Autónoma de Chiapas
Asesor: Lic. Cecilia Galdámez Pozo
Alumno: Miguel Angel Sánchez Gómez
Sub Unidad 3.
Actividad para interiorizar
Reflexiona…
Realiza un recorrido por la web y responde lo
siguiente:
La participación social es un proceso en el que los
actores conocen y actúan sobre su situación particular, con el objetivo de
cambiarla en beneficio de todos. En esta subcompetencia trabajarás en tu
comunidad. ¿Estás listo?
·
Dentro de un diagnóstico social comunitario:
1. ¿qué metodologías participativas te ayudan a identificar
aspectos cualitativos y cuantitativos de la seguridad alimentaria?
Existen metodologías
para la recopilación de información como son las encuestas, los censos
poblacionales, las entrevistas,
2. ¿Qué
indicadores se deben considerar para determinar el estado ambiental
comunitario?
Según el Sistema Nacional de
Indicadores Ambientales desarrollado por la Semarnat, establece el Sistema
Básico de Indicadores Ambientales:
Indicadores ambientales estatales. Están
orientados al análisis del desempeño ambiental en el ámbito estatal. En su
estructura, responden a las necesidades y características del estado al que
analizan y han sido desarrollados por los organismos encargados del medio
ambiente y los recursos naturales de los gobiernos estatales en colaboración o
asesoría de la Semarnat. Las versiones que se muestran de cada conjunto
constituyen las más actuales, y corresponde su actualización a los organismos
encargados del medio ambiente y los recursos naturales de los gobiernos
estatales. A la fecha, tan sólo se cuenta con el conjunto de indicadores
del estado de Hidalgo.
Indicadores internacionales. Indicadores
internacionales. Los conjuntos de indicadores internacionales incluidos dentro
del SNIA corresponden a las iniciativas de organismos internacionales en las
que México participa. Dentro de ellas destacan la Iniciativa Latinoamericana y
Caribeña para el Desarrollo Sostenible (ILAC) y los Indicadores
de Desarrollo del Milenio (específicamente el Objetivo 7).
Indicadores
regionales. Estos conjuntos describen la situación
ambiental y de los recursos naturales de zonas geográficas de importancia
estratégica o con características particulares. El SNIA ha incluido en esta
categoría, en una primera etapa, al Conjunto de Indicadores Ambientales del
Programa Frontera 2012 (en el que participan los gobiernos de México y los
Estados Unidos), y posteriormente acogerá a los conjuntos de indicadores
creados para evaluar el desempeño ambiental de algunos de los ordenamientos
ecológicos del país.
Según la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), “un indicador ambiental es un
parámetro o valor derivado de parámetros que proporciona información para
describir el estado de un fenómeno, ambiente o área, con un significado que va
más allá del directamente asociado con el valor del parámetro en sí mismo” es
decir que un indicador es el análisis de una porción de un fenómeno de interés.
Para el Florida Center
for Public Management, institución que desarrolló un sistema de indicadores
con el fin de asesorar a las dependencias ambientales de la Unión Americana, un
indicador ambiental es un elemento que describe, analiza y presenta información
científicamente sustentada sobre las condiciones y tendencias ambientales y su
significado (Florida Center for Public Management, 1998). Por su parte,
el Ministerio del Ambiente de Canadá lo define como una estadística o parámetro
que, monitoreado a través del tiempo, proporciona información de la tendencia o
las condiciones de un fenómeno más allá de la que se asocia a la estadística en
sí misma.
Según la OCDE (1998) las dos
funciones principales de los indicadores ambientales son:
- Reducir el número de medidas y parámetros que
normalmente se requieren para ofrecer una presentación lo más cercana
posible a la realidad de una situación.
- Simplificar los procesos de comunicación.
Estas funciones básicas
convierten a los indicadores en el instrumento mediante el cual se proporciona
información concisa y sustentada científicamente a diversos usuarios, tomadores
de decisiones y al público en general de manera que pueda ser entendida y usada
fácilmente.
Los indicadores ambientales se
utilizan a escala internacional, nacional, regional, estatal y/o local.
Ofrecer una visión de las condiciones
ambientales, presiones ambientales y respuestas de la sociedad o gobierno.
- Ser sencillos, fáciles de interpretar y
capaces de mostrar las tendencias a través del tiempo.
- Responder a cambios en el ambiente y las
actividades humanas relacionadas.
- Proporcionar una base para las comparaciones
internacionales (cuando sea necesario).
- Ser aplicables a escala nacional o regional,
según sea el caso.
- De preferencia, tener un valor con el cual
puedan ser comparados.
- Estar teórica y científicamente bien
fundamentados.
- Estar basados en consensos internacionales.
- Ser capaces de relacionarse con modelos
económicos y/o de desarrollo, así como con sistemas de información.
- Estar disponibles con una razonable relación
costo/beneficio.
- Estar bien documentados y gozar de calidad
reconocida.
- Ser actualizados a intervalos regulares con
procedimientos confiables.
La importancia de realizar comparaciones
internacionales fue puesta de relieve por la OCDE. En este aspecto es
fundamental que los métodos de obtención e integración de los datos cumplan
procedimientos reconocidos, documentados y, de preferencia, estandarizados, de
tal manera que la comparación de indicadores (ya sea con otro país, entidad o
región) sea posible y confiable. También es importante considerar la escala en
la confiabilidad o pertinencia de los indicadores. Por ejemplo, para México se
cuenta con información sobre pérdida de suelo a escala 1:1 000 000, que resulta
útil para conocer la situación nacional. Sin embargo, en la mayoría de los
casos su resolución no es adecuada para utilizarse a nivel municipal –si bien
numéricamente es factible hacer los cálculos–. En este sentido, lo más
recomendable es que los indicadores se diseñen considerando la escala a la que
se pretende aplicar (regional, estatal, nacional, internacional, etc.); de
hecho, a menudo ocurre que incluso en un mismo tema se requieran indicadores
particulares para cada nivel.
Es muy importante contar con un
valor con el cual pueda ser comparado el indicador, sobre todo para quienes
miden el avance de políticas y programas concretos, ya que permite evaluar con
mayor claridad los desempeños. Por ejemplo, el hecho de tener valores umbrales
de contaminantes como referencia, posibilita saber qué tan cerca o lejos se
está de lograr una condición aceptable. Desafortunadamente, no existen valores
de referencia aceptados para muchos de ellos (World Bank, 1997).
Ejemplos de indicadores comúnmente utilizados que carecen de un umbral definido
y aceptado son: la generación de residuos municipales, el cambio de uso de
suelo, las especies amenazadas y la intensidad de uso del agua.
Algunos de los índices más
conocidos que tratan de evaluar la sustentabilidad ambiental son el Índice del
Planeta Viviente (Living Planet Index), la Huella Ecológica (Ecological
Footprint) y el Índice de Sustentabilidad Ambiental (Environmental
Sustainability Index) (ver el recuadro de Índices para evaluar la
sustentabilidad ambiental).
Índices para evaluar la
sustentabilidad ambiental
El Índice del Planeta Viviente (IPV) pretende evaluar el estado de la biodiversidad mundial a partir de la medición de las tendencias en las poblaciones de diferentes especies de vertebrados que habitan ambientes terrestres, marinos y dulceacuícolas. A la fecha, el IPV incorpora información de aproximadamente 3 mil poblaciones de más de 1 100 especies. El IPV es un promedio de los cambios en la abundancia de 555 especies terrestres, 323 dulceacuícolas y 267 marinas. Incluye la información del estado de diferentes poblaciones de animales desde 1970 a la fecha. La reducción de las poblaciones (con respecto al año de referencia) se considera como una señal de deterioro del ambiente natural. La actualización de este índice está a cargo de la WWF y la UNEP.
La Huella Ecológica (HE) mide
el consumo de los recursos naturales y lo compara con la capacidad natural de
renovación de estos recursos. La huella ecológica de un país es la cantidad
de área requerida para producir los alimentos e insumos necesarios, así como
para absorber los desechos de su consumo de energía. Esta propuesta fue hecha
por Wackernagel y colaboradores a mediados de los noventa y se ha utilizado
como una forma de evaluar la sustentabilidad ambiental de un país. Tanto el
Índice del Planeta Viviente como la Huella Ecológica forman parte del Reporte
del Planeta Viviente, que se publica periódicamente.
El Índice de Sustentabilidad
Ambiental (ESI, por sus siglas en inglés), elaborado por las
universidades de Yale y Columbia, integra la información de 76 variables
clasificadas en 21 indicadores de sustentabilidad ambiental (por ejemplo,
calidad del agua, calidad del aire, biodiversidad, estrés ambiental,
vulnerabilidad a desastres y manejo de recursos naturales). Dichos
indicadores están agrupados en cinco componentes que, según los autores, son
importantes para la sustentabilidad ambiental:
El ESI busca
evaluar, a través de la integración de las condiciones actuales, la capacidad
relativa de los diferentes países para mantener condiciones ambientales
favorables en el futuro. Las variables que se utilizaron para la construcción
del índice fueron seleccionadas tratando de seguir el esquema de
presión-estado-respuesta, a partir de una extensa revisión de la literatura
ambiental y consulta a expertos, siempre en el contexto de la disponibilidad
de la información. Se trata de un índice relativo donde la posición de un
país depende de sus condiciones y su relación con la de los otros países y no
con respecto a una meta o estándar establecido.
|
La OCDE ha clasificado el
desarrollo actual de índices en cuatro grupos: i) los índices basados en
ciencias naturales, como el índice de toxicidad, DBO o el de calentamiento
global); ii) los índices para la evaluación de políticas, que en general están
ligados a aspectos normativos o metas políticas; iii) los índices basados en un
marco de cuentas nacionales, que incluyen las “cuentas verdes”, el índice de
"genuine savings” del Banco Mundial –donde la agregación se alcanza
asignando valores monetarios a variables que generalmente no tienen precio–, la
“Huella Ecológica” (WWF, 2000) y “Requerimiento Total de Materiales” (WRI et
al., 1997), y iv) los índices sinópticos, que mediante un conjunto muy
reducido de valores pretenden ofrecer una visión sintética de un aspecto
complejo, como los índices de presión de Eurosat, el Índice de Desarrollo
Humano y los índices de Sustentabilidad Ambiental (OCDE, 2001).
En el caso de los indicadores
ambientales, además de contar con el conocimiento del fenómeno, los objetivos,
intereses y necesidades, es necesario comprender ampliamente las necesidades
políticas; la clave de un buen conjunto de indicadores es encontrar una opción
práctica para definir políticas, instrumentar programas, decretar normas,
asignar presupuestos, etc. (World Bank, 1997). En este contexto, el
primer paso para definir conjuntos de indicadores es establecer las prioridades
con base en las políticas ambientales de la institución.
La utilidad de los indicadores es
incuestionable; sin embargo, esto no significa que sean perfectos. En el mejor
de los casos, reflejan sólo una parte de la realidad; lo que obtenemos de ellos
es una abstracción de los sistemas y de lo que conocemos sobre los mismos. No
obstante tales reservas, se debe reconocer que los indicadores son,
posiblemente, la mejor herramienta disponible para tomar decisiones.
·
¿Qué indicadores o aspectos económicos identificas
en tu comunidad?
Los indicadores
económicos observados en San Cristóbal de Las Casas, son los mismos que se
pueden analizar en otras ciudades, o regiones geográficas en México: como el
Producto Interno Bruto (PIB) que engloba a todos los Bienes y Servicios con los
que cuenta un territorio definido, la Tasa de crecimiento, Tasa de desempleo, índice
Nacional de Precios al Consumidor.
·
¿Qué metodologías participativas son aplicables a
tu comunidad?
Las
metodologías participativas aplicables dentro de la comunidad: pueden ser las
encuestas o tests, entrevistas, talleres, foros y conferencias.
Fuente:
Secretaria de Medioambiente y Recursos
Naturales (Semarnat), 2019, “Estructura del Sistema Nacional de Indicadores
Ambientales SNIA: https://apps1.semarnat.gob.mx:445/dgeia/indicadores14/conjuntob/00_conjunto/marco_conceptual.html
SEMARNAT (2019), Indicadores
básicos del desempeño ambiental en México: https://apps1.semarnat.gob.mx:445/dgeia/indicadores14/conjuntob/00_conjunto/marco_conceptual.html
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