sábado, 11 de mayo de 2019

Unidad 2, Diagnóstico socio económico y ambiental para la Seguridad Alimentaria.


Universidad Autónoma de Chiapas
Facultad Maya de Estudios Agropecuarios
Licenciatura en Seguridad Alimentaria

Diagnóstico socioeconómico y ambiental para la seguridad alimentaria.
Asesor: Lic. Cecilia Galdámez Pozo
Alumno: Miguel Angel Sánchez Gómez. 

Subunidad 4. Actividad de aprendizaje 1.   "La realidad de las familias"

El módulo titulado “Diagnóstico socioeconómico y ambiental para la seguridad alimentaria” es fundamental para el inicio del curso de esta licenciatura en su modalidad a distancia, entendiendo que para problematizar, analizar y generar el planteamiento de estrategias para atender los ejes de atención establecidos es menester el conocimiento de las características sociales, culturales, económicos y medioambientales.
En este proyecto se realizó el estudio de 4 familias, residentes en la Ciudad de San Cristóbal de Las Casas Chiapas, la cual es una localidad ubicada en la Región socioeconómica V Altos Tsotsil-Tseltal, ciudad de características urbanas, bordeado por localidades predominantemente rurales.
La metodología aplicada en el proyecto fue a través de observación participativa, y realizar entrevista dirigida a jefes de familia.
Podemos clasificar a las familias según INEGI 1998, todas ellas de tipo Nuclear, ya que en todas ellas se observa un “Jefe de familia”, conyugue con o sin hijos, “Jefe de familia” e hijos.
Familia Nuclear, según INEGI 1998.
Jefes de Familia

Ciclo vital, Etapa Según Huerta
Familia 1:
Madre y Padre
3 Hijos (Masculino de 39 años, femenino de 33 años, masculino de 33 años)
Final: Conyugues nuevamente solos hasta el final de la actividad laboral de las parejas por jubilación o retiro.
Familia 2:
Madre y Padre (35 años y 39 años respectivamente)
2 Hijos (Masculino de 19 años, femenino de 17 años)
Dispersión: inicia con la salida del primer hijo y termina con la separación del último de los hijos.
Familia 3:
Madre de 34 años.
1 Hijo femenino de 13 años.
Etapa procreativa, en consolidación y apertura: iniciada con la socialización secundaria.
Familia 4:
Femenino de 26 años y masculino de 32 años.
Sin hijos
Constitutiva desde el noviazgo hasta el nacimiento del primer hijo.


Familia 1: Conyugues Femenino 60 años y masculino de 57 años, con hijos adultos (masculino de 39 años, femenino de 33 años, masculino de 32 años, todos con vivienda aparte y familia propia). Con estudios de Bachillerato y Doctorado propiamente, y salarios fijos.
Familia 2: Conyugues Femenino de 34 años, Masculino de 39 años, Hijo 1: masculino de 19 años, Hijo 2: femenino de 17 años. Esposa con empleo de cocinera, estudios de secundaria, Esposo electricista, con estudios de secundaria; ambos sin salario fijo. Hijo 1: Estudiante de Licenciatura con apoyo económico de sus padres. Hijo 2: Estudiante de Bachillerato con apoyo económico de sus padres.
Familia 3: Familia monoparental, compuesta por madre e hija. Madre de 33 años con Estudios de Doctorado e ingreso económico fijo, Hija de 13 años, estudiante de segundo año de secundaria.
Familia 4: Conyugues: Femenino de 25 años y masculino de 32 años, ambos con estudios de Licenciatura, con ingresos fijos.
Las cuatro familias poseen vivienda propia de características urbanas con servicios de agua potable, drenaje, energía eléctrica, servicio de Telecomunicaciones (telefonía celular, internet); además las cuatro familias poseen electrodomésticos como lavadora, estufa de gas, refrijeradores. Ninguna de ellas tiene o utiliza horno de microondas.
Las cuatro familias utilizan mercados locales para acceder a sus alimentos, así como supermercados y tiendas de abarrotes o de cadenas comerciales.
Las cuatro familias poseen ingresos económicos que les permite acceder a la canasta básica de alimentos.
El estado nutricional de cada uno de los integrantes es el siguiente:
Integrante
Sexo
(Masculino-Femenino)
Edad (años y meses)
Peso (kg)
Talla (m)
IMC (Kgm2)

Abuelo
M
56
72
1.60
28.1
Sobrepeso
Abuela
F
60
48
1.48
21.9
Normal
Hijo
M
39
80
1.70
27.6
Sobrepeso
Nuera
F
34
100
1.64
37.1
Obesidad II
Nieto 1
M
19
70
1.72
23.6
Normal
Nieta 1
F
17
58
1.60
22.6
Normal
Hija 2
F
34
56
1.56
23
Normal
Nieta 2
F
13
44
1.56
18
Normal
Hijo 2
M
32
62
1.63
23.3
Normal
Nuera 2
F
26
51
1.63
19.1
Normal

Podemos identificar a tres adolescentes: 2 de ellos femeninos con Indice de masa corporal dentro de rangos de normalidad y 1 masculino con IMC normal.
Así también podemos realizar un grupo pobalcional etáreo de 26 a 39 años, integrado por 3 femeninos (2 con IMC normal y 1 con obesidad); 2 masculinos (1 de ellos con IMC normal y 1 con Sobrepeso.
Y por último podemos clasificar un grupo de 40 años y más constituido por 1 masculino con sobrepeso y 1 femenino con IMC normal.
A modo de conclusión podemos afirmar que actualmente estas cuatro familias poseen disponibilidad, acceso a alimentos suficientes que garanticen su seguridad alimentaria, sin embargo con todo esto el 30% de la población estudiada tiene un IMC de mal nutrición 20% con sobrepeso y 10% con obesidad.
También podemos observar que el 28.5% de los jefes de familia no poseen un empleo formal, con un salario fijo, lo cual forma parte de una amenaza para garantizar la seguridad alimentaria.
De las cuatro familias estudiadas únicamente el 50% desarrolla cultivo de hortalizas traspatio de pequeña escala.
El medio urbanizado en el cual habitan se enfrenta a la problemática global de calentamiento global, por lo cual las políticas de desarrollo en el ámbito económico y productivo tendrán que ir acompañadas por la sustentabilidad.






Universidad Autónoma de Chiapas

Asesor: Lic. Cecilia Galdámez Pozo

Alumno: Miguel Angel Sánchez Gómez

Sub Unidad 3.



Actividad para interiorizar
Reflexiona…
Realiza un recorrido por la web y responde lo siguiente:
La participación social es un proceso en el que los actores conocen y actúan sobre su situación particular, con el objetivo de cambiarla en beneficio de todos. En esta subcompetencia trabajarás en tu comunidad. ¿Estás listo?
·         Dentro de un diagnóstico social comunitario:

1. ¿qué metodologías participativas te ayudan a identificar aspectos cualitativos y cuantitativos de la seguridad alimentaria?
Existen metodologías para la recopilación de información como son las encuestas, los censos poblacionales, las entrevistas,
2. ¿Qué indicadores se deben considerar para determinar el estado ambiental comunitario?
Según el Sistema Nacional de Indicadores Ambientales desarrollado por la Semarnat, establece el Sistema Básico de Indicadores Ambientales:
Indicadores ambientales estatales. Están orientados al análisis del desempeño ambiental en el ámbito estatal. En su estructura, responden a las necesidades y características del estado al que analizan y han sido desarrollados por los organismos encargados del medio ambiente y los recursos naturales de los gobiernos estatales en colaboración o asesoría de la Semarnat. Las versiones que se muestran de cada conjunto constituyen las más actuales, y corresponde su actualización a los organismos encargados del medio ambiente y los recursos naturales de los gobiernos estatales. A la fecha, tan sólo se cuenta con el conjunto de indicadores del estado de Hidalgo.

Indicadores internacionales. Indicadores internacionales. Los conjuntos de indicadores internacionales incluidos dentro del SNIA corresponden a las iniciativas de organismos internacionales en las que México participa. Dentro de ellas destacan la Iniciativa Latinoamericana y Caribeña para el Desarrollo Sostenible (ILAC) y  los Indicadores de Desarrollo del Milenio (específicamente el Objetivo 7).

Indicadores regionales. Estos conjuntos describen la situación ambiental y de los recursos naturales de zonas geográficas de importancia estratégica o con características particulares. El SNIA ha incluido en esta categoría, en una primera etapa, al Conjunto de Indicadores Ambientales del Programa Frontera 2012 (en el que participan los gobiernos de México y los Estados Unidos), y posteriormente acogerá a los conjuntos de indicadores creados para evaluar el desempeño ambiental de algunos de los ordenamientos ecológicos del país.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), “un indicador ambiental es un parámetro o valor derivado de parámetros que proporciona información para describir el estado de un fenómeno, ambiente o área, con un significado que va más allá del directamente asociado con el valor del parámetro en sí mismo” es decir que un indicador es el análisis de una porción de un fenómeno de interés.
Para el Florida Center for Public Management, institución que desarrolló un sistema de indicadores con el fin de asesorar a las dependencias ambientales de la Unión Americana, un indicador ambiental es un elemento que describe, analiza y presenta información científicamente sustentada sobre las condiciones y tendencias ambientales y su significado (Florida Center for Public Management, 1998). Por su parte, el Ministerio del Ambiente de Canadá lo define como una estadística o parámetro que, monitoreado a través del tiempo, proporciona información de la tendencia o las condiciones de un fenómeno más allá de la que se asocia a la estadística en sí misma.
Según la OCDE (1998) las dos funciones principales de los indicadores ambientales son:
  1. Reducir el número de medidas y parámetros que normalmente se requieren para ofrecer una presentación lo más cercana posible a la realidad de una situación.
  2. Simplificar los procesos de comunicación.
Estas funciones básicas convierten a los indicadores en el instrumento mediante el cual se proporciona información concisa y sustentada científicamente a diversos usuarios, tomadores de decisiones y al público en general de manera que pueda ser entendida y usada fácilmente.
Los indicadores ambientales se utilizan a escala internacional, nacional, regional, estatal y/o local.
 Ofrecer una visión de las condiciones ambientales, presiones ambientales y respuestas de la sociedad o gobierno.
  1. Ser sencillos, fáciles de interpretar y capaces de mostrar las tendencias a través del tiempo.
  2. Responder a cambios en el ambiente y las actividades humanas relacionadas.
  3. Proporcionar una base para las comparaciones internacionales (cuando sea necesario).
  4. Ser aplicables a escala nacional o regional, según sea el caso.
  5. De preferencia, tener un valor con el cual puedan ser comparados.
  6. Estar teórica y científicamente bien fundamentados.
  7. Estar basados en consensos internacionales.
  8. Ser capaces de relacionarse con modelos económicos y/o de desarrollo, así como con sistemas de información.
  9. Estar disponibles con una razonable relación costo/beneficio.
  10. Estar bien documentados y gozar de calidad reconocida.
  11. Ser actualizados a intervalos regulares con procedimientos confiables.
La importancia de realizar comparaciones internacionales fue puesta de relieve por la OCDE. En este aspecto es fundamental que los métodos de obtención e integración de los datos cumplan procedimientos reconocidos, documentados y, de preferencia, estandarizados, de tal manera que la comparación de indicadores (ya sea con otro país, entidad o región) sea posible y confiable. También es importante considerar la escala en la confiabilidad o pertinencia de los indicadores. Por ejemplo, para México se cuenta con información sobre pérdida de suelo a escala 1:1 000 000, que resulta útil para conocer la situación nacional. Sin embargo, en la mayoría de los casos su resolución no es adecuada para utilizarse a nivel municipal –si bien numéricamente es factible hacer los cálculos–. En este sentido, lo más recomendable es que los indicadores se diseñen considerando la escala a la que se pretende aplicar (regional, estatal, nacional, internacional, etc.); de hecho, a menudo ocurre que incluso en un mismo tema se requieran indicadores particulares para cada nivel.
Es muy importante contar con un valor con el cual pueda ser comparado el indicador, sobre todo para quienes miden el avance de políticas y programas concretos, ya que permite evaluar con mayor claridad los desempeños. Por ejemplo, el hecho de tener valores umbrales de contaminantes como referencia, posibilita saber qué tan cerca o lejos se está de lograr una condición aceptable. Desafortunadamente, no existen valores de referencia aceptados para muchos de ellos (World Bank, 1997). Ejemplos de indicadores comúnmente utilizados que carecen de un umbral definido y aceptado son: la generación de residuos municipales, el cambio de uso de suelo, las especies amenazadas y la intensidad de uso del agua.
Algunos de los índices más conocidos que tratan de evaluar la sustentabilidad ambiental son el Índice del Planeta Viviente (Living Planet Index), la Huella Ecológica (Ecological Footprint) y el Índice de Sustentabilidad Ambiental (Environmental Sustainability Index) (ver el recuadro de Índices para evaluar la sustentabilidad ambiental).
Índices para evaluar la sustentabilidad ambiental

El Índice del Planeta Viviente (IPV) pretende evaluar el estado de la biodiversidad mundial a partir de la medición de las tendencias en las poblaciones de diferentes especies de vertebrados que habitan ambientes terrestres, marinos y dulceacuícolas. A la fecha, el IPV incorpora información de aproximadamente 3 mil poblaciones de más de 1 100 especies. El IPV es un promedio de los cambios en la abundancia de 555 especies terrestres, 323 dulceacuícolas y 267 marinas. Incluye la información del estado de diferentes poblaciones de animales desde 1970 a la fecha. La reducción de las poblaciones (con respecto al año de referencia) se considera como una señal de deterioro del ambiente natural. La actualización de este índice está a cargo de la WWF y la UNEP.
La Huella Ecológica (HE) mide el consumo de los recursos naturales y lo compara con la capacidad natural de renovación de estos recursos. La huella ecológica de un país es la cantidad de área requerida para producir los alimentos e insumos necesarios, así como para absorber los desechos de su consumo de energía. Esta propuesta fue hecha por Wackernagel y colaboradores a mediados de los noventa y se ha utilizado como una forma de evaluar la sustentabilidad ambiental de un país. Tanto el Índice del Planeta Viviente como la Huella Ecológica forman parte del Reporte del Planeta Viviente, que se publica periódicamente.
El Índice de Sustentabilidad Ambiental (ESI, por sus siglas en inglés), elaborado por las universidades de Yale y Columbia, integra la información de 76 variables clasificadas en 21 indicadores de sustentabilidad ambiental (por ejemplo, calidad del agua, calidad del aire, biodiversidad, estrés ambiental, vulnerabilidad a desastres y manejo de recursos naturales). Dichos indicadores están agrupados en cinco componentes que, según los autores, son importantes para la sustentabilidad ambiental:
  • Sistema ambiental.
  • Reducción del estrés ambiental.
  • Reducción de la vulnerabilidad humana al estrés ambiental.
  • Capacidad institucional y social para responder a los cambios ambientales.
  • Administración global.
El ESI busca evaluar, a través de la integración de las condiciones actuales, la capacidad relativa de los diferentes países para mantener condiciones ambientales favorables en el futuro. Las variables que se utilizaron para la construcción del índice fueron seleccionadas tratando de seguir el esquema de presión-estado-respuesta, a partir de una extensa revisión de la literatura ambiental y consulta a expertos, siempre en el contexto de la disponibilidad de la información. Se trata de un índice relativo donde la posición de un país depende de sus condiciones y su relación con la de los otros países y no con respecto a una meta o estándar establecido.


La OCDE ha clasificado el desarrollo actual de índices en cuatro grupos: i) los índices basados en ciencias naturales, como el índice de toxicidad, DBO o el de calentamiento global); ii) los índices para la evaluación de políticas, que en general están ligados a aspectos normativos o metas políticas; iii) los índices basados en un marco de cuentas nacionales, que incluyen las “cuentas verdes”, el índice de "genuine savings” del Banco Mundial –donde la agregación se alcanza asignando valores monetarios a variables que generalmente no tienen precio–, la “Huella Ecológica” (WWF, 2000) y “Requerimiento Total de Materiales” (WRI et al., 1997), y iv) los índices sinópticos, que mediante un conjunto muy reducido de valores pretenden ofrecer una visión sintética de un aspecto complejo, como los índices de presión de Eurosat, el Índice de Desarrollo Humano y los índices de Sustentabilidad Ambiental (OCDE, 2001).
En el caso de los indicadores ambientales, además de contar con el conocimiento del fenómeno, los objetivos, intereses y necesidades, es necesario comprender ampliamente las necesidades políticas; la clave de un buen conjunto de indicadores es encontrar una opción práctica para definir políticas, instrumentar programas, decretar normas, asignar presupuestos, etc. (World Bank, 1997). En este contexto, el primer paso para definir conjuntos de indicadores es establecer las prioridades con base en las políticas ambientales de la institución.
La utilidad de los indicadores es incuestionable; sin embargo, esto no significa que sean perfectos. En el mejor de los casos, reflejan sólo una parte de la realidad; lo que obtenemos de ellos es una abstracción de los sistemas y de lo que conocemos sobre los mismos. No obstante tales reservas, se debe reconocer que los indicadores son, posiblemente, la mejor herramienta disponible para tomar decisiones.
·         ¿Qué indicadores o aspectos económicos identificas en tu comunidad?
Los indicadores económicos observados en San Cristóbal de Las Casas, son los mismos que se pueden analizar en otras ciudades, o regiones geográficas en México: como el Producto Interno Bruto (PIB) que engloba a todos los Bienes y Servicios con los que cuenta un territorio definido, la Tasa de crecimiento, Tasa de desempleo, índice Nacional de Precios al Consumidor.
·         ¿Qué metodologías participativas son aplicables a tu comunidad?
Las metodologías participativas aplicables dentro de la comunidad: pueden ser las encuestas o tests, entrevistas, talleres, foros y conferencias.

Fuente:
Secretaria de Medioambiente y Recursos Naturales (Semarnat), 2019, “Estructura del Sistema Nacional de Indicadores Ambientales SNIA: https://apps1.semarnat.gob.mx:445/dgeia/indicadores14/conjuntob/00_conjunto/marco_conceptual.html
SEMARNAT (2019), Indicadores básicos del desempeño ambiental en México: https://apps1.semarnat.gob.mx:445/dgeia/indicadores14/conjuntob/00_conjunto/marco_conceptual.html






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